Recuerdo muy bien la primera vez que vi American Beauty.
Un día cualquiera para ir al cine con cualquier persona a ver una película cualquiera. Pasó lo cotidiano: comprar un refresco demasiado grande para poder tomarlo en la hora y media que iba a durar la película sin hacerme pipí, un paquete de bimbin de los cuales estaba segura comería primero los caramelos blancos, luego los rojos y luego los amarillos -para después regalarle los naranja y los verdes a quien los quisiera, o condenarlos al fondo de mi cartera para siempre-, y caminar con la compañía "X" hasta encontrar una butaca decente, preferiblemente al fondo de la sala.
Las luces se apagaron, comenzó la película, y escuché la voz de Lester salir de todos los rincones de la sala. En el segundo en que comenzó ese, su primer monólogo, algo me dijo que no iba a ser más de lo mismo, y decidí prestar especial atención a ver qué tanto podía ofrecerme esta fulana Belleza Americana.
La película era muy distinta a todo cuanto había visto hasta el momento. Me pareció, de entrada, una Crónica de una Muerte Anunciada "gringolizada". Un anuncio temprano de lo que va a ocurrir te pone en preaviso para "evitar sorprenderte", pero se convierte en una obsesión incontrolable, a medida que transcurre el hilo de la historia, llegar a descubrir si es cierta la advertencia, o si de alguna forma es posible evitarlo.
El personaje central, Lester, es un middle age man atrapado en una vida que en absoluto lo hace feliz, esta es su historia final, el último acto de su obra y el complejo tejido de hechos que lo llevan a despertar nuevamente a un día a día lleno de satisfacciones que hagan valer la pena esforzarse un poquito por salir a flote -sean o no sus impulsos y métodos los más apropiados-. Su evolución está ligada a un par de historias más. La de su esposa Carolyn, quien en algún momento quedó atrapada entre su obsesión por el trabajo y la tentación de la infidelidad; Janie, su hija... atribulada muchacha que un buen día decidió endurecer ante el mundo, y odiar todo aquello que alguna vez amó; su nuevo vecino, Ricky, y su aporte de métodos de escape; y el click de todos los hechos, Angela, la mejor amiga de Jane. Gente muy distinta, que sin embargo tienen algo un tanto oscuro en común: se sienten absolutamente frustrados viviendo la vida que les ha tocado vivir.
La trama es excelente, sin dudas, pero si hay algo que me impresionó, fue la calidad del guión. En esta película descubrí algunas de las mejores frases que me ha dejado el mundo del cine, comenzando por la clásica escena de Jane y Ricky, cuando éste, mirando fijamente una filmación dice -tal vez a sí mismo-: "somentimes there's so much beauty in the world. I feel like I can't take it" [algunas veces hay tanta belleza en el mundo que siento que no puedo soportarlo]; hasta algunas magníficas frases que Lester "del futuro" -jaja- deja escapar para la audiencia a medida que Lester "actual" vive o deja de vivir.
Mi parte favorita de tooooda la película, es de hecho el monólogo final de Lester. Supongo que en el fondo es porque toca algunos temas por los que siempre he sentido cierta curiosidad... y para muestra un botón. Aquí se los dejo para que tengan una pequeñita muestra de esta joya de guión.
"I had always heard your entire life flashes in front of your eyes the second before you die. First of all, that one second isn't a second at all, it stretches on forever, like an ocean of time... For me, it was lying on my back at Boy Scout camp, watching falling stars... And yellow leaves, from the maple trees, that lined my street... Or my grandmother's hands, and the way her skin seemed like paper... And the first time I saw my cousin Tony's brand new Firebird... And Janie... And Janie... And... Carolyn. I guess I could be pretty pissed off about what happened to me... but it's hard to stay mad, when there's so much beauty in the world. Sometimes I feel like I'm seeing it all at once, and it's too much, my heart fills up like a balloon that's about to burst... ...and then I remember to relax, and stop trying to hold on to it, and then it flows through me like rain and I can't feel anything but gratitude for every single moment of my stupid little life... You have no idea what I'm talking about, I'm sure. But don't worry... You will someday."
"Siempre he escuchado que tu vida entera pasa frente a tus ojos el segundo antes de tu muerte. Ante todo, ese único segundo no es en absoluto un segundo, se estira infinitamente, como un océano de tiempo... Para mi, fue yacer de espaldas en el campamento de niños exploradores, mirando estrellas fugaces... Y hojas amarillas, de los árboles de maple que bordeaban mi calle... O las manos de mi abuela, y la forma en que su piel parecía papel... Y la primera vez que vi el nuevo Firebird de mi primo Tony... Y Janie... Y Janie... Y... Carolyn. Creo que podría estar muy molesto por lo que me pasó... pero es difícil permanecer molesto, cuando hay tanta belleza en el mundo. Algunas veces siento como que lo estoy viendo todo a la vez, y es demasiado, mi corazón se infla como un globo a punto de explotar... y entonces recuerdo relajarme, y dejar de intentar soportarlo, y entonces fluye a través de mi como la lluvia y no puedo sentir nada más que gratitud por cada momento de mi estúpida pequeña vida... No tienen idea de lo que estoy hablando, estoy seguro. Pero no se preocupen... Algún día la tendrán."
Genial, ¿no?
PD: ya vuelvo, voy a ver volar la bolsita que traje hoy del supermercado.
